
Deje de temblar en el baño
Seamos honestos: no hay nada peor que salir de la ducha o cambiarse en un baño húmedo y frío. Es algo realmente desagradable. Por lo general, uno se ve obligado a esperar a que el calentador caliente poco a poco el aire. Pero para cuando el ambiente esté adecuadamente cálido, ya nos hemos congelado.
Por eso utilizamos lámparas de onda corta infrarroja. En lugar de tratar de calentar todo el cuarto —lo cual lleva mucho tiempo—, estas lámparas emiten calor directamente hacia nosotros. Es como estar bajo los rayos del sol en un día de invierno. Se siente el calor en cuanto se enciende la lámpara.
Cómo funciona realmente
Utilizamos tubos de cuarzo llenos de halógeno. ¿Por qué? Porque el halógeno evita que el filamento de tungsteno se queme demasiado rápido, lo que nos permite aumentar la intensidad del calor. Esto genera “ondas cortas” de infrarrojos. Son más rápidas y penetran más profundamente que el calor tradicional. No es necesario esperar a que el aire se caliente o que las paredes se calienten. El calor llega directamente a la piel, y ya estamos calientes. Punto.
Detalles importantes
Para obtener un alto nivel de calor en un espacio pequeño, utilizamos lámparas de alta potencia. Usamos conectores R7 porque son resistentes. No suenan al moverse, y cuando una bombilla se agota, basta con reemplazarla sin problemas.
El vidrio, es decir, el recipiente de cuarzo, es realmente importante. Debe resistir grandes cambios de temperatura, pasando de la temperatura ambiente a 1000°C en un instante. También aplicamos un revestimiento especial en el vidrio para evitar que la luz sea demasiado brillante y nos ciegue mientras nos vestimos.
Pero hay una advertencia: estas lámparas se calientan mucho. Si utilizas una carcasa de plástico barata o si el reflector no está bien ajustado, la lámpara podría deformarse. Además, asegúrate de que los cables puedan soportar la corriente. De lo contrario, las luces parpadearán, y eso es molesto.
Cómo instalarlas correctamente
Puedes colocarlas en la pared o en el techo, pero como el calor es direccional, la ubicación es muy importante. Si vas a colocarla en un área donde te vistes, intenta inclinarla 45 grados. De esa manera, el calor llegará exactamente a los hombros y al torso, donde más lo necesitas. Eso marca una gran diferencia.