
Mantener los vestidores calientes sin problemas
Seamos honestos: los vestidores y las áreas de changing son realmente difíciles de calentar. Hay vapor por todas partes, agua por doquier, y las personas pasan frío en cuanto salen de la ducha.
Si intentas calentar todo el ambiente, estás perdiendo el tiempo. Por eso utilizamos tecnología de ondas infrarrojas de corta longitud. En lugar de calentar todo el espacio, este tipo de tecnología envía calor directamente hacia la persona. Es un cambio radical en la forma en que funciona todo esto: un segundo estás temblando, y al siguiente te sientes como si estuvieras bajo el sol.
Lidiando con la humedad
La mayoría de los calentadores no pueden manejar este nivel de humedad. Se oxidan o se dañan rápidamente. Para evitarlo, utilizamos calentadores con clasificación IP55.
En términos sencillos, significa que la carcasa es lo suficientemente resistente como para evitar la entrada de polvo, además de poder soportar el impacto directo del agua sin daños. Sellamos las conexiones eléctricas y utilizamos aleaciones resistentes a la corrosión. De esta manera, las partes internas del calentador quedan protegidas del vapor y los derrames accidentales, evitando así la necesidad de reemplazarlos cada seis meses.
Calor instantáneo, sin esperas
Utilizamos emisores de cuarzo-halogeno porque son muy rápidos. Realmente muy rápidos. No es necesario encenderlos tres horas antes de que abra el gimnasio para calentar el ambiente. Al encenderlos, alcanzan su temperatura máxima casi de inmediato. Es un calor intenso que penetra a través de la ropa, algo que es perfecto cuando uno se está secando.
Algunas cosas a tener en cuenta
Existen algunos detalles prácticos que hay que considerar. Estos dispositivos consumen bastante energía, así que asegúrate de que tus cables y disyuntores puedan soportar esa carga. No querrás que las luces se apaguen cada vez que se enciende el calentador. Además, aunque la carcasa es resistente, el propio emisor se calienta mucho. Es necesario instalarlos a una altura adecuada para que nadie pueda tocarlos accidentalmente.
Pero lo mejor es su tamaño. Son pequeños en comparación con esos antiguos radiadores voluminosos. Obtienes mucho más calor, pero al mismo tiempo recuperas espacio en el suelo, lo cual es una ventaja para quienes tienen espacios reducidos para los vestidores.