
Dejen de tratar los calentadores de patio como basura
Seamos honestos: la mayoría de los calentadores de patio son, en realidad, artículos desechables. Los utilizamos durante unas pocas temporadas; luego, el elemento calefactor se daña y de repente nos encontramos frente a una máquina inutilizable. Para que un técnico pueda repararla, hay que gastar más dinero en mano de obra de lo que realmente vale el calentador.
Es una pérdida de tiempo y dinero. Por eso decidimos crear algo que no termine en un vertedero.
El problema de la “resistencia a las condiciones climáticas”
Les dimos a nuestros calentadores una clasificación IP55, lo cual significa que pueden soportar polvo y salpicaduras de agua sin dañarse. Para lograrlo, es necesario utilizar juntas herméticas y carcasas bien selladas.
Pero aquí está el problema: cuando algo está tan bien sellado, resulta imposible acceder a su interior sin usar herramientas pesadas.
Solucionamos esto colocando el elemento calefactor dentro de un chasis modular. Así, no es necesario desmontar toda la carcasa para llegar al elemento calefactor. Simplemente, está allí.
Una reparación en diez minutos
Imagínense que, dentro de cinco años, uno de los tubos se daña. Antes, habría sido necesario reconectar todo el sistema.
Con este diseño, basta con conectarlo directamente. Basta con aflojar dos tornillos, sacar el módulo viejo e insertar uno nuevo.
No hay necesidad de soldar ni de manipular conexiones complicadas mientras uno está bajo el sol. Se convierte así un proceso que antes llevaba dos horas en uno que dura solo diez minutos. Para un empresario, eso significa la diferencia entre tener clientes satisfechos y tener mesas vacías que no generan ingresos.
La verdad honesta
Nada es perfecto. Dado que utilizamos conexiones modulares, es necesario asegurarse de que los clips de sujeción estén bien ajustados. Si están flojos, las vibraciones podrían causar que se suelten con el tiempo.
También hay que recordar que la clasificación IP55 solo funciona si la carcasa exterior permanece intacta. Si alguien abolla la carcasa o deforma el metal, el agua podrá entrar. Y una vez que entra el agua, el elemento calefactor se oxidará mucho más rápido.
No lo hemos creado solo para un folleto publicitario. Lo hemos creado para los técnicos que deben reparar veinte unidades en entornos difíciles y quieren llevar consigo el conjunto de herramientas más pequeño posible.